20 de setiembre 2020 - N°54

EDITORIAL:


LOS CANDIDATOS PROMETEN ECONOMÍA CIRCULAR, CLASIFICACIÓN EN ORIGEN Y MÁS RECICLAJE, PERO A LOS CLASIFICADORES DE RESIDUOS POCO Y NADA SE LOS NOMBRA

               En nuestro anterior editorial expresábamos que la basura es un problema país, que todos los partidos que han tenido responsabilidades de gobierno y también el parlamento nacional han pegado poco en el clavo y mucho en la herradura.

               De atenernos a las promesas de los candidatos no deberíamos ser optimistas en cuanto a un cambio de políticas en materia de residuos, por tres razones: a) Ninguna propuesta pone en el centro la formalización y dignificación masiva de clasificadores, b) Nadie habla de cambiar los circuitos sucios actuales por circuitos limpios de recuperación de materiales, y c) Se propone la clasificación en origen y más reciclaje sin explicar mínimamente cómo se hará, que costos implicaría, si eso se financiará con fondos públicos o privados, o si se piensa implementar esto con fondos que puedan surgir del impuesto presente en la nueva ley de residuos, aún sin reglamentar.

               Por supuesto que en líneas generales compartimos las propuestas de clasificar en origen, así como la importancia que significa reciclar y también lo de la economía circular, siempre y cuando esté bien entendida. Todo esto es algo que como institución promovemos y llevamos adelante hace más de dos décadas. Lo que no compartimos es que se formulen propuestas huecas, hechas absolutamente en el aire y que no están sustentadas en números.

               En editorial pasado nos hacíamos algunas preguntas sobre el reciclaje, hoy sumamos interrogantes, en esta oportunidad también sobre la clasificación en origen y el papel de los clasificadores de residuos, un sector de trabajadores que ha sido históricamente dejado de lado tanto por los gobiernos nacionales, como por los departamentales.


                Ante tanta vaguedad en las propuestas y en los discursos debemos preguntarnos lo siguiente:

  1. ¿La clasificación en origen será solo para los hogares o incluirá a instituciones y otros sitios?

  2. ¿Cuáles serían las fracciones de residuos a clasificar en origen? ¿Todas ellas se pasarían a recoger puerta a puerta?

  3. ¿Se plantea una recolección domiciliaria de residuos biodegradables? Vale recordar que se trata de una fracción muy importante, aproximadamente la mitad del total, el que se compone de varias sub fracciones muy diferentes entre sí y que buena parte de ella podría ser compostada directamente por muchos hogares.

  4. ¿Se plantea una recolección domiciliaria de envases? ¿Es razonable asumir este costo cuando las involucradas son básicamente industrias multinacionales contaminantes?

  5. ¿Se han estimado los costos de lo que significa la recolección diferenciada por hogares y el retorno monetario que tendría?

  6. ¿Se tendrá en cuenta que muchos tipos y mezclas de plásticos y casi todo el vidrio hoy no tiene valor de reventa alguno y debe ser necesariamente enterrados como la basura?

  7. ¿Qué rol jugarán los clasificadores? ¿El mismo que hasta ahora? ¿A cuántos de ellos se piensa formalizar en el próximo período de gobierno?

  8. Los pocos clasificadores que están formalizados ¿seguirán condenados a seguir trabajando en circuitos sucios?

  9. ¿Seguirán los intendentes de prácticamente todo el país permitiendo el trabajo informal de clasificadores en los sitios públicos de disposición final de la basura? ¿Hay alguna propuesta concreta para ellos y los miles de clasificadores que en todo el país circulan con un carro ya sea tirado a pie, por un caballo, o por una bicicleta?

               Los residuos son una tarea fundamental de los gobiernos departamentales, por eso pensamos que todos los candidatos a intendentes y a alcaldes deberían dedicarle una mayor y sobretodo mejor atención al tema.

DÉCIMAS AMBIENTALISTAS








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